martes, 24 de enero de 2017

Cómo llegar a ser las lesbianas más sexys

Saludos a tod@s de nuevo, aunque el anterior post sólo fue una introducción al objetivo de este blog, debo decir que se han puesto conmigo varias internautas queriendo saber si, en líneas generales, esto también valía para las chicas homosexuales, o sea las lesbianas.

La verdad es que estos emails me dejaron un poco tocada, porque no había pensado en esa posibilidad. Aunque después, pensando un poco más despacio, me di cuenta de que la duda podía surgir, ya que los destinatarios de los esfuerzos para ser sexys eran justamente del género contrario. Quizá las jovencitas lesbianas podían sentirse un poco confusas con esto, preguntándose: ¿tendrán las mujeres el mismo concepto de "sexy" que los hombres?

En estos momentos, para despejar esta duda, me gustaría ser yo misma homosexual, y poder meterme en su piel; pero  no lo soy. Intentando meterme en su piel, imagino que los parámetros de belleza deben tener alguna diferencia, pero al fin y al cabo, ¿no le gusta a todo el mundo ver a una mujer bien vestida, que se cuide de su apariencia y que quiera estar estupenda todo el tiempo posible?

Recibí un correo electrónico muy curioso, donde unas lesbianas argentinas me preguntaban si para ser sexys tenían que ir siempre perfectamente depiladas. Aunque no estaba segura de estar haciendo lo correcto, al final contesté a su email diciéndoles que debían hacer lo que les apeteciera y les hiciera sentir mejor, y si eran pareja lo mejor era preguntarse la una a la otra qué era lo que más les gustaba, y así complacer a su compañera y contribuir a su felicidad común.

Quizá no fue una respuesta acertada ni demasiado diplomática, pero era lo mejor que se me ocurrió, porque así lo haría yo con mi pareja, fuera hombre o mujer. Después pensé que unas lesbianas haciendo el amor tampoco es que hubieran llegado a ese momento por unos vellos de más o de menos, y realmente me di cuenta de que las chicas estaban un poco confundidas, por lo que supongo que realmente eran jóvenes y sin demasiada experiencia sexual, ni con hombres ni con mujeres.

A lo mejor no dejé bien claro anteriormente que, a veces, resultar sexy depende mucho del ojo receptor, es decir, de aquél que nos esté mirando, y ahí sí que no podemos hacer mucho más. Hombre, el truco consiste en ir siempre lo mejor que se pueda, potenciando tus mejores atributos, pero no siempre es totalmente fiable al cien por cien; siempre podré dar cierto trucos, pero, como ya digo, a veces no podré acertar.

De todas formas, lo mejor si tienes pareja es, como ya señalé antes, hablar con ella, conocer sus gustos e intentar en la medida de lo posible complacerla al máximo. Si a unas lesbianas, retomando el email de mis amigas, les molesta el vello púbico a la hora de las comidas de coño, claro que es importante una buena depilación; pero si no es factor importante a la hora del sexo, y a alguna no le gusta andar quitándose pelos, ¿por qué hacer ese esfuerzo en vano?

De hecho, a veces el resultar demasiado sexy se puede volver en nuestra contra, como pasó con una amiga mía hace algún tiempo. La chica también era lesbiana, y la verdad es que le gustaba ir provocando por ahí (ésta no distinguía entre géneros, siempre iba hecha un pincel);  y al final se ligó a quien menos se esperaba, a una prima que tenía y que se le declaró en plan sorpresa, protagonizando un episodio de incesto lésbico que no sentó demasiado bien en la familia, como podréis imaginar.

En fin, en resumen me gustaría decir que, a mi juicio, lo mejor, seas hombre o mujer, homosexual o hetero, es ir siempre a gusto con uno mismo, resaltando lo mejor de cada cual; seguro que así gustamos a la gran mayoría de la gente, y como la actitud es un plus, acabarás pillando cacho, no lo dudes. Aunque si seguís interesad@s en conocer algunos trucos para ser realmente irresistibles, no dudéis en volver por aquí cuando os apetezca.

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